Ficus pertusa L. f., Suppl. Pl. 442. 1782; F. padifolia Kunth, F. trachelosyce Dugand.
Arboles o arbustos, hasta 30 m de alto, iniciándose como epífitos pero tornándose independientes; ramas jóvenes glabras, grises a café-amarillentas. Hojas elípticas a muy angostamente elípticas o lanceoladas, 5–16 cm de largo y 2–6 cm de ancho, acuminadas a atenuadas en el ápice, obtusas a agudas en la base, glabras, lisas, cartáceas y verdes a café claras cuando secas, 6–20 pares de nervios secundarios, muy débiles y difíciles de distinguir de los nervios intermedios, nervio submarginal débil, nervios terciarios inconspicuos; pecíolos 0.8–2.5 (–4) cm de largo, glabros, café claros, estípulas 0.5–1.5 cm de largo, glabras. Higos 2 por nudo, globosos, 0.8–1.5 cm de diámetro, glabros, verde-amarillentos, verdes a purpúreo opacos o rojos, a veces manchados, ostíolo hundido dentro de un anillo de tejido, pedúnculos 2–10 mm de largo, glabros, brácteas basales 2, ca 2 mm de largo, glabras.
Común, bosques muy húmedos perennifolios y bosques secos, en todo el país; 0–1400 m; Castro 2344, Stevens 9237; sur de México al sur de Brasil y también en Jamaica. F. pertusa se distingue por las hojas pequeñas, generalmente acuminadas, con nervios secundarios imperceptibles, las partes glabras y los higos pedunculados con un ostíolo hundido.