Clibadium grandifolium S.F. Blake, Contr. U.S. Natl. Herb. 22: 599. 1924;
C. grande S.F. Blake.
Arbustos o árboles pequeños hasta 5 m de alto; tallos estrigulosos y pubérulos. Hojas ampliamente ovadas a orbiculares, 13–32 cm de largo y 8–29 cm de ancho, ápice agudo a acuminado, base cordada u obtusa a atenuada, estrigulosas a estrigosas; pecíolos 5–18 cm de largo, angostamente alados. Capitulescencias de panículas corimbosas a racemosas con 150–900 capítulos frecuentemente agrupados en glomérulos, pedúnculos 0.1–1 (–2) mm de largo; involucros 3–4 mm de ancho; filarias 7–9, ovadas a obovadas, 2.7–3.8 mm de largo y 1.7–3 mm de ancho, agudas en el ápice, márgenes ciliados o eciliados; páleas que abrazan a los flósculos del radio (ocasionalmente también abrazan a un flósculo del disco) 2.5–3.4 mm de largo y (1.5–) 2–3 mm de ancho; flósculos del radio 6–9, las corolas 1.7–2.1 mm de largo; flósculos del disco 7–12, las corolas 2.5–4 mm de largo. Aquenios 1.8–2.3 mm de largo, pubescentes en el 1/3 superior, pericarpo exterior carnoso.
Conocida en Nicaragua por una colección (Stevens 4816) de bosques perennifolios, Zelaya; 2–300 m; fl y fr oct; Nicaragua a Ecuador. Es un taxón muy variable morfológicamente, común en Costa Rica y Panamá. Se caracteriza por sus hojas grandes, ampliamente ovadas a orbiculares y cientos de capítulos en floración. En Costa Rica muestra una variación de condensación de los capítulos, desde agregaciones más abiertas hasta agrupaciones más compactas que es la misma condición del material de Nicaragua. Aunque los extremos de esta variación son sorprendentes, la existencia de numeroso material intermedio vicia el reconocimiento infraespecífico.